¡Hola chicas y chicos! ¿Cómo va el comienzo de la semana?
Yo estaba deseando escribir esta nueva entrada, porque creo que os va a resultar muy interesante.
Abordo de nuevo el tema del secado de uñas. Si recordáis bien, en una entrada anterior, os comentaba como secarlas más deprisa poniendolas bajo el grifo, mientras corría el agua fría para que se deslizase por nuestro esmalte.
Aquí tenéis el enlace a esa entrada, por si queréis pinchar para volver a leerla:
Pues bien, de casualidad, leyendo otros blogs, una chica decía que con aceite de bebé, rellenando un esmalte ya vacío, si se aplicaba con el pincel por encima, también se secarían de una manera rápida. Para quienes tengáis estos productos en casa, podéis probar, pero como yo no tengo de ese tipo de aceite, experimenté por mi cuenta: Aceite de oliva y un disco de algodón. Yo creo que es más sencillo, ya que este tipo de aceite todos lo tenemos en casa para la cocina, al igual que un disco, que es lo que usamos para desmaquillarnos.
¿Y como lo hice yo? Mojando el disco en aceite, y pasandolo por las uñas con delicadeza. ¡Increíble, de verdad! Se crea una capa aceitosa por encima, haciendo que el esmalte quede seco. Podemos tocar las uñas impregnadas de aceite, con la yema de nuestros dedos, si está húmedo, suele quedarse la huella digital, pero con este truco podréis comprobar que el esmalte se ha quedado fijo. Os laváis las manos y ¡Listo!
¡A mi me ha encantado este método! Ha sido un descubrimiento genial. Últimamente soy adicta a los esmaltes, y cuando carezco de demasiado tiempo, recurro al aceite, y enseguida puedo seguir haciendo cosas sin estropearme la manicura.
¡Espero que os haya gustado, y que os funcione! Cualquier cosita, ya sabéis que podéis dejar un comentario.
Os mando un besote grandote, y como siempre, en muy poquito... ¡Nos leemos! =)
